• 18 noviembre, 2015

Cada perro tiene su carácter y personalidad y, Sarandonga, no iba a ser menos. Es una perra bastante miedosa e insegura, y eso, junto a la permisividad y tolerancia de su propietaria, la llevaban a bloquearse en muchas ocasiones.

Durante los paseos se plantaba, dejaba de avanzar, no quería caminar, sin motivo aparente. Incluso se quedaba inmóvil en “modo oculto” pensando que de esta manera y gracias a su pequeño tamaño el resto del mundo ya no podía verla. Y es que ir por sitios desconocidos o cuándo intuía la presencia de otros perros la paralizaba.

La solución de la propietaria era, o bien atarla con la correa, momento en el que recuperaba un poco de su confianza; o bien cogerla en brazos y cargar con ella encima durante unos metros.

Pero estas “soluciones” de la propietaria no estaban más que reforzando ese comportamiento. Si quieres que un perro inseguro supere sus miedos, afróntale a ellos, ayúdale a superarlos, a plantarlas cara, de lo contrario los seguirá teniendo presentes e intentará evitarlos siempre que se encuentre de cara con ellos.

El resultado

Después de unas semanas trabajando en corregir esta conducta, los bloqueos en Sarandonga siguen existiendo de vez en cuando, pero la solución para que salga de ese estado y vuelva a avanzar con normalidad ha pasado a ser un simple chasquido de dedos.